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martes, 20 de octubre de 2015

¿Confias en otras personas para compartir coche?

¿Ahorrarías compartiendo coche con otras personas? ¿En qué condiciones?


¿Qué diferencia hay entre Blablacar y Uber, o entre Car Sharing y Ride Sharing? En la nueva economía colaborativa, los ciudadanos ahorraremos utilizando eficientemente los activos infrautilizados. Por ejemplo, llevando más ocupadas las plazas de los coches para compartir los gastos de un viaje. Pero, viajar así ¿es más o menos seguro, cómodo y económico que el transporte público, el taxi o que ir cada uno en su propio coche? Aclaremos algunos conceptos:

¡Es mi coche, y es solo para mí! frente a compartir el coche o el viaje: “Car Sharing versus Ride Sharing”
Lo habitual es que cada uno vaya en su propio coche, pero ya existen sistemas para compartir coches, que los alquilan por horas (en vez de por días completos); y algunos de estos coches no son de una empresa o de una cooperativa, sino de un particular que no lo necesita durante cierto tiempo.
¿Te fiarías de dejar tu coche a un extraño, darle las llaves para que se lo lleve y a saber cómo te lo devuelve?
Sin embargo, mientras vas conduciendo de camino al trabajo (o de vuelta a casa) ¿te importaría llevar en los asientos vacíos a otras personas? De este modo no pierdes el control del coche, porque eres tú quien lo conduce. No se trataría de compartir el coche, sino el viaje.

¿Contratarse como una especie de taxista o aprovechar bien los viajes en coche para reducir gastos?
¿Estarías dispuesto a ganar dinero trabajando para otros: yendo a recogerlos para llevarlos en tu coche a donde quieran ir? Esto es lo que hacen los conductores de Uber Pop
¿O simplemente quieres dejar de tirar el dinero cada vez que pagas tú solo todos los gastos del coche, mientras llevas varios asientos desaprovechados? Esta es la filosofía de Blablacar.
Se trata de utilizar el coche con sentido común: Ya que alguien tiene que coger el coche, al menos interesa que varias personas puedan aprovechar para ir juntos en él y beneficiarse mutuamente de un ahorro de gastos.
Cuando ocupemos las plazas libres, haremos un uso más eficiente de los coches que circulan por la ciudad. Llevaremos el mismo número de personas moviendo menos coches, consumiremos menos recursos y energía, y esos menores gastos podremos dividirlos entre varios.

Aprovechar la abundancia de coches infrautilizados.
La idea es aprovechar las plazas libres que llevan actualmente los coches, puesto que en la mayoría viaja solo el conductor.
El millón de desplazamientos en coche que hay cada día en una ciudad como Madrid, supone la enorme cantidad de más de tres millones de plazas libres (que actualmente se desperdician).
Además, la mayoría de estas plazas están disponibles en la hora punta; justo cuando más se necesitan y cuando más colapsados están los medios de transporte público y el tráfico urbano.

Mejorando Blablacar con un sistema diseñado para nuestros viajes cotidianos en la ciudad, flexible y sin reserva previa.
Para no estar sujetos a compromisos ni horarios estrictos (como quedar a la misma hora para salir todos juntos desde el mismo sitio), y para evitar que algún coche tenga que estar parado en la calle (quizá obstaculizando el tráfico, mientras espera a un pasajero que se retrasa), llenaremos los coches sobre la marcha, y conseguiremos que sus ocupantes ahorren en todo momento lo más posible.
Hemos diseñado un sistema de control que se comunica en tiempo real con una aplicación de nuestros móviles, y notifica a los interesados que existe una coincidencia de trayectos entre un coche que pasa con plazas libres por cierto sitio y el pasajero que está allí, listo para viajar en la misma dirección.
Por eso, aunque hagas todos los días el mismo recorrido, y casi a la misma hora, gracias a la flexibilidad del sistema, cada día el viaje podrá ser distinto. Un pasajero, puede que no todos los días vaya en el mismo coche (si un día se retrasa, le recoge el siguiente coche que va en su dirección), y cierto día un conductor podrá llevar algún pasajero más o menos de los habituales.

Sin ánimo de lucro y justo.
El conductor que decide compartir su coche para cierto viaje, puede tener dificultades para fijar de antemano un precio por plaza, sin saber a cuánta gente llevará finalmente. Cuando pueden ser varios los que comparten el viaje, será difícil estimar a priori un importe justo, para que el conductor recupere una buena parte de los gastos, sin ganar ni perder dinero con ello.
Por otro lado, conozco a alguien que recoge por las mañanas a una compañera de trabajo (y vecina) sin cobrarle nada; solo porque prefiere ir acompañada en el coche.
Lo hace casi todos los días (cada vez que se la encuentra esperando en la parada del autobús), pero sin que ninguna de las dos se comprometa a esperar a la otra. El día que la pasajera tiene la suerte de que su vecina la recoge, gana en comodidad y se ahorra bastante tiempo de viaje. En caso contrario, utiliza el autobús con su abono transporte y llega más cansada y más tarde a trabajar.
Hay personas (como esta conductora) que podrían tener algún reparo en recibir pagos directos de aquellas personas a las que lleven.
Entonces, para ser justos ¿cómo compensarán los pasajeros al conductor?

Automático, equitativo, cómodo y eficiente.
Mientras el coche va recogiendo y entregando pasajeros a lo largo de su ruta, el sistema de control llevará automáticamente la cuenta de la longitud de cada uno de los tramos del recorrido y de cuántas personas lo comparten; y calculará la compensación que corresponde pagar a cada pasajero, de modo que el conductor recupere la parte proporcional de todos los pagos que ha tenido que adelantar para que el viaje pudiera realizarse (repostar combustible, comprar y mantener el coche, pagar seguros e impuestos, etc.).
Además de repartir equitativamente los gastos entre ellos, el sistema también se encargará de cobrar el importe adecuado de la cuenta de cada pasajero para reembolsarlo en la cuenta del conductor. Los usuarios no tienen que ocuparse de ello.
Tú nunca das información sensible a terceros; sólo tienes que indicar tu medio de pago o de cobro preferido una vez, cuando te das de alta en el sistema.
El sistema también podrá informar a los usuarios de los beneficios que han obtenido al viajar juntos: decir a cada uno el dinero que ha ahorrado, la contaminación que han dejado de emitir, etc.

Seguridad: Compañeros frente a desconocidos.
El trabajo de taxista es muy sacrificado y no está exento de riesgos. Va solo en el taxi y recoge en la calle a verdaderos extraños, personas que no conoce de nada y que ni siquiera puede identificar. En ocasiones un cliente se va sin pagar la carrera o incluso da con algún desalmado que le roba sus ingresos del día.
Sin embargo, compartir los viajes en coche particular será mucho más seguro, por varios motivos:
·        En primer lugar, porque no se trata de desconocidos, sino que tanto los conductores como los pasajeros tendrán que estar previamente identificados y registrados como usuarios en el sistema de control.
·        En segundo lugar, ningún usuario está solo, porque el sistema supervisa en todo momento cada recorrido compartido, desde el momento en que cada uno comienza su viaje hasta que lo finaliza.
El sistema no solo sabrá en que coche viaja cada persona, y entre qué dos puntos lo hace, sino también dónde se encuentra en cada momento y quién más va en el coche con él. Una persona con malas intenciones nunca se atrevería a utilizar el sistema.
Además, en caso de que ocurriera un accidente durante el viaje, el sistema está listo para avisar a los servicios de emergencia.
·        Por supuesto, la información sobre la identidad de los usuarios y sus viajes se mantiene confidencial; pero sirve al sistema para elaborar un registro de la reputación de cada persona, en lo referente al uso compartido de coches.
Los usuarios podrán dejar comentarios en el sistema, valorando positiva o negativamente a los compañeros de viaje; de modo que se podría llegar a apartar del servicio a alguien que no mantuviera un comportamiento cívico y respetuoso con los demás, o con el propósito del servicio.
·        En realidad, todos los usuarios son ciudadanos con parecidas necesidades de transporte e intereses similares; son compañeros de viaje que colaboran entre sí para mejorar mutuamente su calidad de vida.


viernes, 11 de enero de 2013

Una visión del futuro.


Rachel Botsman lo predice:
En un futuro cercano, el consumo no será individualista, sino colaborativo, porque en realidad no necesitamos los objetos, sino los servicios que nos prestan. 
Para saber cómo llegar a un lugar ya nadie se compra un mapa, ni un callejero; busca las indicaciones en un sitio como Google Maps, y punto. Para colgar un cuadro, tu lo que necesitas es el agujero en la pared; en realidad no quieres comprar una taladradora (que no vas a usar más de 15 minutos a lo largo de toda tu vida).

Del mismo modo, para ir a cierto lugar tampoco necesitas tener tu propio coche (y un carné de conducir, y un seguro, y gasolina, y pasar la ITV, y una plaza de aparcamiento…).
En realidad, solo necesitas un asiento libre en el coche de alguien que vaya para allá.

¡Convéncete! En la ciudad, cientos de conductores hacen cada día una ruta que coincide aproximadamente con la tuya, y dentro de muy poco tiempo uno de ellos pasará cerca de donde tú estás.

Podemos aprovecharnos de las ventajas que supondrá usar mejor nuestros coches, evitando el derroche de energía y los problemas que se provocan cuando cada coche transporta una sola persona.

Solo hace falta poner en marcha un sistema que (mediante una nueva “App” en los smart-phones) coordine nuestros viajes para utilizar las plazas libres de los vehículos, que podrán ser ofrecidas por sus conductores para compartir el coche durante el viaje, a cambio de dividir los gastos entre todos los ocupantes.




Comparte tu coche
Podrás ir a donde quieras, sin necesidad de tener tu propio coche.
No importan tus motivos: Si no tienes coche, si lo tienes en el taller, si hoy no te apetece conducir o planeas beber alcohol, si vas a un sitio donde resulta difícil aparcar o temes que haya problemas de tráfico... Seguro que hay alguien que está usando su vehículo para un trayecto parecido al tuyo, y que agradecerá compartirlo contigo, a cambio de repartiros los gastos del viaje.

Si te gustan los coches, te gusta conducir, te gusta la independencia que te proporciona tener tu propio coche en la puerta, o el coche es para ti un signo de distinción, ¡Pues genial! ¡Úsalo tanto como quieras!
¡Pero que sepas que ya no tendrás por qué pagar tú solo los gastos del coche !
Puedes colaborar con alguien que no tiene tu misma suerte y llevarlo mientras vas de camino a tu propio destino. Es bueno para ambos: Tú le llevas y él contribuye, pagándote la parte que le corresponde del importe del viaje.

Pero hay algo mejor: Este sistema te ayudará a llevar varios pasajeros en cada viaje, de modo que recuperarás buena parte de lo gastado, porque las personas que lleves, no solo te pagarán por el combustible que hayas usado, sino que también te ayudarán a pagar otros gastos, como el seguro, la amortización de lo que te costó el coche (o los plazos, si lo tienes financiado), etc.
Así, compartiendo las plazas libres en tus viajes, podrás ahorrar mucho; por ejemplo para cambiar tu coche por uno nuevo, o por uno mejor todavía que el que tienes ahora.

Y ¿sabes cual es la mayor ventaja? Que en cada viaje podrás hacer lo que quieras, porque tú eliges:
Si te apetece conducir, sacas tu coche. Que te apetece ahorrar en compañía, llevas a tus vecinos. Y cuando prefieras ir de pasajero, el mismo sistema buscará alguien que te lleve.

Tengo la visión de que a partir de ahora nos moveremos por la ciudad de un modo diferente: con el móvil.

¿Te animas a colaborar para que pongamos en marcha este nuevo sistema?

miércoles, 9 de enero de 2013

Ventajas de mejorar el transporte.


Si ocupamos las plazas libres de nuestros coches, y los llenamos todo lo posible en cada uno de sus desplazamientos, lograremos utilizarlos de un modo más eficiente.

Tenemos dos tipos de motivos para mejorar el rendimiento del transporte:  egoístas y altruistas.



Motivos egoístas:



Los que compartamos los vehículos, nos beneficiaremos de ventajas directas:



·        Ahorraremos en gastos de transporte,
Al dividir el coste del viaje entre las personas que compartan un mismo vehículo.

·        viajaremos más cómodamente,
Sólo el que pone el coche en ese viaje se ha de preocupar de conducir, del tráfico y de buscar aparcamiento.

·        y más rápidamente,
Al retirar algunos coches de la circulación, se eliminarán los atascos de tráfico y se reducirán los problemas para encontrar un sitio para aparcar ese menor número de vehículos que se desplacen.





Motivos altruistas:



También ayudaremos a paliar algunos problemas de la sociedad en la que vivimos (beneficiando incluso a personas que no viajen en vehículos compartidos):



·        Reduciremos la contaminación del aire de las ciudades
El uso poco eficiente de los vehículos particulares es el mayor responsable de esta contaminación que (sobre todo cuando se dan
algunas condiciones meteorológicas) nuestras ciudades no son capaces de evitar .

·        Dejaremos algo de petróleo para nuestros nietos.
La automoción consume un 60% del petróleo. Un uso más racional de los coches alargará en el tiempo sus reservas.

·        Mejoraremos la economía de nuestro país.
Los que no  tenemos petróleo, lo tenemos que importar a un precio cada vez más alto. Reduciendo su consumo, los ingresos por las exportaciones del país serán mayores que los pagos por las importaciones. ¿No crees que esto nos podría ayudar a salir de la crisis?


¿Tienen sentido los atascos creados por vehículos con un sólo ocupante?




La mayoría de nuestros desplazamientos los hacemos diariamente, de ida y vuelta al trabajo, o al lugar de estudio. Además, casi todos se producen en las horas punta.
Si vas en coche, seguro que alguna vez has sufrido retenciones, o te has quedado atrapado en un atasco de tráfico. De hecho, según donde vivas o a donde te desplaces, es posible que te ocurra lo mismo casi todos los días.


Cuando estás atascado ¿te has fijado en cuántas personas viajan en los coches que hay parados a tu alrededor?
Si nunca lo has hecho ¿puedes adivinarlo?
Efectivamente: La mayoría de ellos llevan un solo ocupante (el conductor) y varias plazas libres, en las que podrían transportar a otras personas; pero no lo hacen por desconocimiento.

Comportándonos así, es normal que suframos embotellamientos de tráfico y problemas para encontrar un sitio donde aparcar.

Además, ¿Has echado la cuenta de cuánto dinero te supone mover tu coche? ¿Sabías que, si incluyes todos los gastos (combustible, amortización, seguro, impuestos, revisiones… ), apenas haces 4 Km. con cada euro que gastas?

Creo que nada de esto tiene sentido hoy en día, y menos con la crisis que tenemos encima.
En pleno siglo XXI, en la era de la Internet 2.0, de Facebook, Twitter y WhatsApp, es imperdonable que esto nos siga ocurriendo cada día, porque tenemos los medios técnicos para evitarlo:
·        Las redes de telefonía móvil nos mantienen comunicados en cualquier parte.
·        El GPS nos localiza, y los navegadores nos guían con precisión.
·        Cualquier smart-phone tiene más potencia de cálculo que los pc de hace unos años.

Solo nos falta encontrar el modo de organizarnos para compartir los vehículos y los gastos de transporte.

Así podremos ahorrar tiempo y gastos de viaje, y retirar de la circulación algunos de estos coches (estimo que al menos 1/3), que:
·        es innecesario que se desplacen cada día,
·        que actualmente provocan retenciones de tráfico y problemas de aparcamiento,
·        despilfarran combustible (una fuente de energía no renovable),
·        contaminan el aire que respiramos.



Al final, el mal uso que hacemos de nuestros coches, acaba empeorando nuestra calidad de vida, en vez de mejorarla.



Estoy seguro de que, entre todos los que nos movemos por las grandes ciudades, podemos hacer funcionar un sistema para que:
  •  La mayoría dejemos el coche en casa y, simplemente indicando con el móvil dónde queremos ir, que nos lleve el primer coche que pase a nuestro lado y que vaya en nuestra misma dirección.
  • Al mismo tiempo, que cuando otros vayamos de camino al trabajo en nuestro coche, el móvil nos señale las personas que quieren ir en nuestra misma dirección.
  • Y el sistema organice la recogida y la entrega de personas a lo largo de la ruta del vehículo, 
  • y reparta automáticamente los gastos del recorrido entre todos los que viajemos juntos.

¿Y tú?
¿Opinas que esto es un problema que se debería solucionar?
¿Crees que es buena idea?
¿Estarías dispuesto a usar este sistema?
¿Serías de los que llevan a otros, o de los que prefieren que los lleven?


Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, sigue en contacto. Te pediré que me ayudes a conseguirlo.
Verás cómo, entre todos, podemos hacerlo.